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Es innegable que en Rusia han nacido muchos genios literarios, Dostoievski, Tolstoi, Chéjov, Gogol, Gorki, Bulgákov, entre muchos otros, pero parece que la camada de escritores se detuvo, lo cual es completamente falso. Sucede es que nos han llegado poco, ya sea debido a que no se han traducido al español o porque muchos han sido editados en editoriales pequeñas. Acá les dejamos un puñado de nombres para tener un acercamiento a la literatura rusa reciente.


Gaito Gazdánov

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Gaito Gazdánov es más viejo de esta lista, fue un periodista y escritor que se exilió en París en 1923, huyendo del régimen stalinista. Tras su participación en la resistencia francesa contra los Nazis, se le concedió la nacionalidad gala. Escribió más de treinta relatos y diez novelas, siempre en su lengua natal, el ruso. Todas fueron vetadas en Rusia hasta la caída del muro. En París desempeñó todo tipo de oficios: obrero en la cadena de montaje de la Citroën, estibador, limpiador de trenes, oficinista en la editorial Hachette, y, sobre todo, taxista nocturno, empleo en que se ocupó desde 1928 hasta 1952, año en el que empezó a trabajar en Radio Liberty.

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Glukhovsky  Dmitry

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Dmitry es una muestra del nuevo tipo de escritor ruso, licenciado en Periodismo y Relaciones Exteriores, trabaja como free-lance para el diario estatal ruso, Russia Today’s, en el que retransmitió minuto a minuto de la muerte del presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, y el seguimiento de las elecciones al parlamento Ucraniano en Marzo de 2006. Pero es en el 2007 que su carrera da un giro al ganar el prestigioso Encouragemente Award of the European Science Fiction Society con su libro distópico Metro 2033. Desde ese momento se decantaría por la ciencia ficción, logrando completar una trilogía con los títulos 2034 y 2035.

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Latynina Yulia

Georgy Satarov, Andrei Lipsky, Yulia Latynina, Yevgenia Albats, Dmitry Muratov

Ella es periodista, presentadora de televisión y radio, además de una prolífica escritora de novelas de detectives y ciencia ficción, pero es su faceta de periodista molesta al régimen de Putin por la que es más conocida. El 10 de septiembre de 2017, anunció en Twitter que había huido de Rusia temiendo por su vida, sin revelar a dónde se había mudado. Lo hizo luego de que incendiaran su automóvil, el punto culminante de serie de ataques e incidentes de hostigamiento desde hace una década. Su obra mezcla una trama policiaca con la descripción de la Rusia actual, el advenimiento del caos del Cáucaso y la crudeza de la era postsoviética.

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Vladimir Sorokin

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La literatura rusa del último cuarto del siglo XX está unida al opositor Sorokin, su libro La grasa azul, fue defenestrado en un retrete frente al teatro Bolshói por un grupo juvenil pro-Putin. Sus primeras publicaciones fueron editadas en Francia y Alemania y no aparecieron en su país natal hasta que Mijaíl Gorbachov llegó al poder. Soronkin es odiado porque cuestiona el aislamiento de su país. Como explica él “Se trata de la idea de aislar Rusia, de que se puede levantar una gran muralla y separarse de ese Occidente que sólo le ha traído el mal. Gran parte del equipo de Putin es partidario de esta idea”. Sus novelas, revisiones históricas del alma rusa, han comenzado a publicarse en español.

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Anna Starobinets

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Starobinets conoció la fama cuando en 2005 publicó su primer libro, Una edad difícil. Esta antología de cuentos que van del terror a la ciencia ficción, pronto tuvo una gran resonancia alrededor del mundo. Aunque ella asegura que sus inflencias directas son Gógol, Tólstoi o Bulgàkov, muchos la han comparado lo mismo con Phillip K. Dick que con Stephen King, cosa de la que ella se ríe. Su siguiente libro fue El vivo, una novela de ciencia ficción que retoma a las redes sociales para brindarnos una distopía fascista. Su obra está plagada imaginación y de argumentos que deslumbran al lector.

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