Aunque ahora son grandes autores, reconocidos en todo el mundo, en un principio sus libros fueron rechazados por varios editores. Debido a esto decidieron invertir su dinero, en algunos casos incluso todos sus ahorros, en publicar sus obras. A la larga, fue el camino correcto.

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Marcel Proust. Con cientos de reediciones y traducciones a muchos idiomas, este autor francés financió con su propio dinero la publicación de Por el camino de Swann la primera parte de la famosa saga “En busca del tiempo perdido”. La había mandado a un par de editoriales, entre ellas la reconocida Editorial Galimard, pero fue rechazada por el propio Andre Gide. Al notar su error, Gide le mandó llamar para disculparse y publicar la segunda parte, subsanando así su falla. No hace falta decir que hubieran perdido de un genio en su catálogo.

Jane Austen. A los 35 años Austen llevó el manuscrito de su primera novela Orgullo y prejuicio a un editor. Éste aceptó publicarla sólo si ella pagaba el tiraje. Deseosa de ver su manuscrito convertido en libro aceptó el riesgo. La acabó firmando con el seudónimo “by a lady”, debido a que no quería que el nombre de su familia se viera comprometido. El libro tuvo un éxito que hizo que la autora ganara 140 libras esterlinas en poco tiempo, una gran cantidad para ese tiempo.

Virginia Woolf. A los 30 años Virginia se casó con el escritor Leonard Woolf, de quien le daría su apellido. El entendimiento entre ellos fue muy fuerte, no sólo en lo sentimental sino en lo literario, al grado de que colaboraron profesionalmente. En 1917 fundaron la editorial Hogarth Press. Bajo estesello salió la segunda novela de Virginia, Noche y día. Con el tiempo publicarían libros de Katherine Mansfield, T. S. Eliot y Sigmund Freud, entre muchos otros.

Edgar Allan Poe. A los 18 años el narrador estadounidense se publicó un poemario de 40 páginas llamado Tamerlan and Other Poems, que firmó con el seudónimo “Un bostoniano”. No usó su nombre debido a que con esto desafiaba a su padre adoptivo, quien no deseaba que se dedicara a la literatura. Tan sólo se imprimieron 50 copias en su primera tirada y no tuvo ninguna repercusión en la crítica. Con el tiempo, Poe se abocó a la narrativa y fue ahí donde pudo probar el éxito.

Lawrence Ferlinghetti. Es un poeta y pintor que fundó, junto a Peter D. Martin, la librería y editorial City Lights. Con este creó, sin saberlo, uno de los puntos culturales más importantes de la geografía norteamericana. Ferllinghetti fue editor de Allen Ginsberg y de una camada poetas que se acabaron llamado beats. Sus primeras obras salieron bajo su propio sello y poco a poco fueron cobrando relevancia en el mundo poético norteamericano. Su libro, Poemas de San Francisco ahora es parte de la afamada Library of America.

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